A menudo converso con mis sueños.
Los invito a salirse de la noche
y se sientan, con trajes neblinosos,
junto a mi mesa sucia de papeles.
Y les pregunto sobre su sintaxis
porque se ofenden si hablo de semántica.
Hoy he recuperado de sus manos
un fragmento de tí tan exquisito
como una noche de junio en Gil de Biedma,
un otoño de Keats o aquel sabor a polo de naranja
de las viejas mañanas de domingo.
Desde la ventana
-de la que una vez fuera nuestra cocina,
aún veo las hojas del lilo que,
un año más,
siguen temblando al menor sobresalto.
Sus tercas flores salen y desaparecen
y salen para volver a desaparecer
y salir…
una vez más.
Un año más, todo está igual,
Y hasta los narcisos de la puerta
llegan a la dirección correcta
con tu nombre en el remite.
Pero la luz que lo envolvió todo un día,
con sus plumas de colores,
su risa a rayas
y tu mirada -cuando aún era mía...,
no luce ni se vislumbra.
eMi
Letra: Ya no siento de Rosana Arbelo
Ya no tengo deseos de perseguirte
Ni de poner patas arriba tu escondite
Desdibujo en tus ojos mi mirada
Y lo que siento por ti se queda en nada
La magia se esfumó y todo se quebró sin más
No me quedan ganas de llorar
Recoge todo y echa andar
El mar ya se perdió
El tiempo se paró ya ves
Me dejaste abandonada sin querer
Trozos de ti veo caer
Soy un huracán destruyéndote
Trozos de ti mojándome
Que va ser de mi desterrándote
En silencio romperé trozos de ayer
En tu voz se entremezclan las mentiras
Con mil palabras de amor que están sin vida
Pido al mar que golpee contra tu alma
Y te salpique de mi cuando me vaya
La magia se esfumó y todo se quebró sin más
No me quedan ganas de llorar
Recoge todo y echa andar
El mar ya se perdió
El tiempo se paró ya ves
Me dejaste abandonada sin querer
Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso que es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
Esto que queda son tan solo restos
-quizás todavía alguien los recoja,
pero eso ya no importa.
Importaba ayer, cuando yo era otra.
Ahora, por fin, me relamo el jugo
de tanto esfuerzo,
de tanta esquina rota.
Ya ni recuerdo
los matices de aquellos días
de encuentros y desencuentros.
Ni puedo evocar
mi perfume sobre tu pecho.
Ni puedo atisbar
la esperanza que acunaba la mañana.
Ya no guardo la caja de caracolas
perdidas en la playa.
O quizás la encuentre un día,
pero eso ya...
no importa.
The most difficult thing is the decision to act, the rest is merely tenacity. The fears are paper tigers. You can do anything you decide to do. You can act to change and control your life; and the procedure, the process is its own reward.
Amelia Earhart
Lo que importa no es el resultado, si no el proceso.
Para crear algo hay primero que concebirlo, imaginarlo. Para ser mariposa hay que ser gusano. Y la verdad es que somos simples gusanos en proceso de transformación permanente.
Así hace el artista. Así deberíamos proceder nosotros. Imaginar cómo deseamos ser y trabajar para lograrlo.
Entre tanto, deberíamos disfrutar la transformación, el proceso.
Puedo soltarme el pelo
abandonarme en vos
estarme quieta.
Desordenar el sol en nuestra casa
volver sobre mi
y encontrarte.
Dejar el equipaje,
disfrutarlo:
mi tierra prometida son tus manos.
El invierno termina algún día incierto.
Ni antes ni después
que finalice el frío.
No importa como lo llames,
ni la fecha que dicte el almanaque.
El invierno es invierno.
Las muchachas podrán ignorarlo
y vestir primavera en septiembre,
enamoradas de las quimeras.
Pero una mujer ya tiene su experiencia.
Todo llega a su debido tiempo.